La Medicina Tradicional China se encuentra entre las prácticas curativas más antiguas del mundo, con técnicas y procedimientos orientados al mantenimiento y restauración de la salud.
Esta ancestral medicina engloba un conjunto de procedimientos y técnicas centrados en la estimulación de canales y puntos anatómicos, principalmente mediante la acupuntura (inserción de agujas metálicas manipuladas manualmente) pero también a través de otros métodos como masaje tuina, guasha, ventosas, moxibustión y lámparas biotérmicas, electropuntura, auriculoterapia....
Se han realizado numerosos estudios sobre la utilidad terapéutica de la acupuntura con resultados alentadores en el tratamiento de diversas enfermedades, síndromes y adicciones, y especialmente en cuadros de carácter crónico y dolor.
La propia Organización Mundial de la Salud ha reconocido la eficacia de la acupuntura y la Medicina Oriental en el tratamiento de multitud de afecciones, entre las que se incluyen:
Dolencias neuromusculoesqueléticos (artritis, neuralgia, insomnio, mareos, dolor de cuello y hombros, migraña).
Desórdenes respiratorios (hipertensión, angina de pecho, arterioesclerosis y anemia).
Afecciones respiratorias (asma, enfisema, sinusitis, alergias y bronquitis).
Condiciones gastrointestinales (alergias alimenticias, diarrea crónica, gastritis, úlceras, estreñimiento, indigestión, debilidad intestinal y anorexia).
Dolencias urogenitales (disfunción eréctil, incontinencia urinaria y enfermedades urogenitales).
Problemas ginecológicos (dolores y alteraciones menstruales, infertilidad y síndrome premenstrual).
Desórdenes psicoemocionales (depresión, ansiedad, estrés y desórdenes alimenticios).
Adiciones y drogodependencias.
Cuadros postoperatorios y bajo aplicación de sesiones de quimioterapia.
