Ventosas

 

Se trata de uno de los métodos terapéuticos más antiguos empleados en la Medicina Tradicional China.


La terapia con ventosas tiene aplicaciones muy amplias; en general, tanto las enfermedades de la medicina interna, como las del sistema nervioso o locomotor entre otras. Por ejemplo: resfriado, tos, asma, celulitis, dismenorrea, parálisis facial, entumecimiento de los miembros, y un largo etc...


Podemos decir que siempre van bien cuando queremos eliminar toxinas de una zona concreta; derivar la sangre hacia otra zona; aportar sangre o nutrientes a otra; etc.

 

La aplicación de ventosas provoca:

 

  • Efecto relajante muscular.
  • Activación de la circulación de la sangre..
  • Efecto analgésico.
  • Hiperemia local.
  • Eliminación de factores patógenos externos, sobretodo frío y humedad.
  • La aplicación de ventosas estimula el metabolismo.
  • Regulan el sistema nervioso.
  • Aumentan las defensas.
  • Mejoran los tendones.

 

Sus beneficios son múltiples, y aplicadas en masaje son sinceramente maravillosas. Deshacen las contracturas, hasta hacerlas desaparecer.

  

Las ventosas se pueden aplicar de varias formas, pueden dejarse retenidas o fijas, pueden quitarse y ponerse rápidamente, pueden moverse una vez aplicadas, se pueden sacudir, girar...


Otra opción, consiste en hacer deslizar las ventosas por la espalda mientras se mantiene el efecto ventosa. Para ello, antes de colocarlas, se aplica aceite sobre la piel para lubricarla y facilitar los movimientos. Esto se llama "Ventosa de paseo", es agradable, aunque a veces puede molestar, depende de la fuerza de la succión y del estado de la zona que estemos tratando.