Moxibustión

La moxibustión es una técnica de la Medicina Tradicional China (MTC) que utiliza el calor de la artemisa para sanar. Para la MTC, la acupuntura consiste tanto en la aplicación de agujas como en la aplicación de calor.

 

Para la moxibustión utilizamos las hojas de la artemisa que, una vez secas, se muelen. Su polvo en incandescencia alcanza los 500 y 600 grados centígrados. Es un calor seco de gran calidad terapéutica cuando se aplica sobre los puntos de acupuntura, meridianos y zonas. Así se suma las propiedades del punto de acupuntura con las propiedades del calor.

 

Usos de la moxibustión:

 

 

La moxibustión tiene la propiedad de calentar los meridianos, dispersar el frío y la humedad. También favorece y regula el flujo de la circulación de la sangre y de la energía, además de recuperar el Yang.

 

Por todo ello, es eficaz para mejorar el sistema inmunitario, es analgésica y antiinflamatoria en los dolores reumáticos, es desintoxicante, y regula el metabolismo y el aparato digestivo. En la antigüedad utilizaban la moxibustión para fortalecer la salud y prevenir las enfermedades.

 

Enfermedades en las que está indicada la moxibustión:

 

 

La MTC diferencia dos tipos de enfermedades:

 

  • Unas son enfermedades Yin: frías, de metabolismo lento y que se vuelven crónicas. La persona se siente cansada, el pulso puede presentarse profundo, débil y lento. La lengua puede estar hinchada, pálida, con marcas dentales en los bordes, que sugieren un síndrome de deficiencia de yang de bazo. En este tipo de cuadro de vacío es donde sería ideal el uso de moxas.
  • Las enfermedades Yang: son calientes y muestran cuadros agudos. Acostumbran a ser de aparición rápida, como es un accidente con traumatismo, una intoxicación o la invasión de una energía externa perversa de viento, frio o calor. En este caso puede haber fiebre, inflamación, piel roja, irritabilidad… El pulso puede ser superficial, rápido y tenso. En estos casos, la moxa está contraindicada.

 

Moxibustión con conos:

 

 

El polvo obtenido de la artemisa se puede utilizar en forma de conos de diferentes tamaños.

 

  • Moxibustión directa: se aplican los conos directamente sobre la piel, en el punto elegido; se enciende el primero (con una varilla incienso) y se van quemando conos hasta que el paciente no tolere el calor. Entonces se retiran a tiempo para no dejar cicatriz.
  • Moxibustión indirecta: entre la piel y los conos se coloca un elemento intermediario: ajo o jengibre. Se corta una rodajita es estos frutos y se le hacen varios agujeros. Luego sobre éstos se coloca el cono de moxa, que se quemará hasta que el paciente sienta dolor. En este tratamiento, aprovechamos las cualidades fungicida y calorífica del ajo y el jengibre.

 

Moxibustión con puro de moxa:

 

 

La forma más usada de la artemisa es aquella en que se enrolla como un puro. El puro se enciende y se aproxima a la piel, a una distancia de unos 3 centímetros aproximadamente, durante 3 a 5 minutos. Se va calentando suavemente para que el calor penetre en la profundidad antes de que el paciente sienta el dolor de quemazón. Este es el método más recomendable.